ICAL - El recién nombrado Doctor Honoris Causa y director de computación cuántica de Google, Sergio Boixo, planta un árbol en los jardínes de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la ULE
LEÓN - EDUCACIÓN
Jueves, 19 de Febrero de 2026

Sergio Boixo planta un tilo en los jardines de la Facultad de Ciencias Económicas de la ULE

ICAL - El director de computación cuántica de Google simboliza así su vínculo académico y personal con la institución y la ciudad

El director de computación cuántica de Google, Sergio Boixo, plantó un tilo en los jardines de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de León para reforzar simbólicamente su vínculo con la institución tras ser investido el pasado viernes Doctor Honoris Causa.

Un acto simbólico en el que estuvo acompañado por la rectora de la ULE, Nuria González, y por su padrino, Enrique López González, y con el que se quiso subrayar la relación entre conocimiento, tiempo y universidad, así como la huella que dejan quienes pasan a formar parte de la comunidad académica.

Concretamente, Boixo plantó un tilo que, según destacó, se caracteriza por su longevidad, su fragancia y su vinculación histórica a espacios de encuentro y reflexión, “valores que conectan directamente con la universidad como espacio de conocimiento, convivencia y futuro”. La plantación representa también una metáfora de permanencia y transmisión del saber, ya que, según destacó su padrino y promotor de la iniciativa, “estos árboles están llamados a crecer junto a las generaciones futuras de estudiantes y a recordar el paso de quienes forman parte de la vida universitaria”.

Boixo, que confesó que era la primera vez que plantaba un árbol, quiso remarcar la gratitud que siente por la Universidad de León y por su nombramiento y señaló que este gesto supone “una forma más de afianzar las raíces que me unen a León y de sumar ahora una más en este campus universitario”.

El árbol plantado por Sergio Boixo comparte ahora espacio con el que en su día plantó Jaime Gil Aluja tras su investidura Honoris Causa, consolidando este espacio del campus como un lugar simbólico vinculado al reconocimiento académico.