BURGOS - EDUCACIÓN
Lunes, 21 de Septiembre de 2026

El rector de la UBU plantea la necesidad de “un nuevo modelo equitativo” de financiación plurianual

Mariluz Martínez - El Paraninfo de la Universidad de Burgos acoge el acto de apertura del curso académico 2026/2027

El rector de la Universidad de Burgos (UBU), José Miguel García, planteó hoy la necesidad de “un nuevo modelo equitativo” de financiación. En su intervención en el acto de apertura del curso académico 2026/2027, señaló que las transferencias que recibe la UBU son “en números redondos, de mil euros menos por estudiante o de 4.000 euros menos por empleado que nuestras hermanas de la Comunidad”.

Sobre esta base, reclamó un modelo plurianual con dos pilares: una financiación “basal, suficiente y estable, que garantice el funcionamiento ordinario”; y una financiación “por objetivos, exigente con los resultados, porque quien reclama recursos públicos debe rendir cuentas”. En este sentido, matizó que “en ningún caso se pide que haya que aplicar una igualdad basada en números simples, puesto que siempre hay que atender a las diferencias que se han de centrar en el impacto en el desarrollo local y regional, como los campus periféricos”. “No pedimos un cheque: pedimos un contrato”, exclamó.

El rector de la Universidad burgalesa precisó que “una financiación por resultados exige antes ponerse de acuerdo sobre qué resultados esperamos” y que “esos objetivos han de vincularse a las líneas estratégicas de desarrollo de Castilla y León: al tejido industrial, a la transferencia de conocimiento, a la fijación de talento, y a la respuesta al desafío demográfico”.

Asimismo, manifestó que el sistema universitario público español dispone hoy de cerca de un diez por ciento menos de recursos reales que en 2009: el gasto público universitario es el 0,75 por ciento del PIB, frente al 0,91 por ciento de la UE y lejos del 1 por ciento que como mínimo marca la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU).

Sin embargo, García señaló que la UBU presenta “un rasgo propio” que es que “no es la que se creó en 1994” ya que “hemos multiplicado nuestra oferta académica, la investigación y la proyección internacional, pero seguimos operando sobre una financiación pensada para una institución que ya no existe”. “Hay motivos para la satisfacción y también para la exigencia”, afirmó.

“Somos una de las pocas universidades españolas cuyos recursos han crecido en términos reales en la última década y media, mientras el conjunto del sistema retrocedía. Hoy, además, contamos con un plan de infraestructuras de 19,5 millones de euros adicionales, financiado por la Junta de Castilla y León, que nos permite dar un paso de gigante con la rehabilitación del Divino Valles para contar con los mejores espacios para los mejores estudios de medicina”, argumentó.

A pesar de ello, dijo, “seguimos siendo de las universidades peor dotadas por estudiante de España, situación agravada por acciones recientes” y puso como ejemplo que la UBU era junto con la Universidad de las Islas Baleares, “la única que mantenía a buena parte de nuestro profesorado en 32 créditos de encargo docente anual”. “La LOSU nos obliga a reducirlos a 24, sin que ese esfuerzo se haya contemplado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en instrumentos como el programa María Goyri”. Por esto, reiteró que “planteamos la necesidad de un nuevo modelo equitativo de financiación”.

“Carácter histórico” del nuevo curso

Además, subrayó el “carácter histórico” de este nuevo curso 2026-2027, protagonizado por la puesta en marcha del Grado de Medicina, cuyos datos de matriculación se van estabilizando tras una alta demanda inicial y un ajuste progresivo, según explicó. La matrícula de Medicina tuvo una gran demanda, pero actualmente hay 126 estudiantes, una cifra cercana a la prevista. García indicó que se han desdoblado grupos para garantizar la calidad y se ajustarán futuras admisiones con la experiencia de este año.

Al tiempo, apuntó que la UBU “consolida” el Grado de Matemáticas en su segundo curso y afronta la recta final del último año de Psicología, que prepara la salida de su primera promoción. “Este arranque llega acompañado de un crecimiento generalizado que sitúa a la institución entre las más dinámicas de Castilla y León, con un incremento superior al 19 por ciento en las nuevas matriculaciones de grado”, dijo.

En su intervención, el rector insistió en que la UBU se encuentra en “un momento afortunado” con la puesta en marcha del Grado en Medicina que, con el apoyo de la Junta de Castilla y León, se suma a la consolidación de otros grados y a proyectos empresariales que se materializarán en el Laboratorio de Innovación Universidad-Empresa.

Este curso, añadió, “debemos también afrontar las reformas necesarias de estructuras, normas y reglamentos, que se aprobaron ya hace años y necesitan adaptarse a la situación actual de la Universidad”, como por ejemplo, citó, la del diseño, organización y gestión académica de los títulos; la de dedicación docente; la de distinciones de la universidad; y que las facultades y escuela se conviertan en “los centros neurálgicos” de la gestión e impartición de la docencia.

Acto de apertura

La Universidad de Burgos celebró el acto de apertura del curso académico 2026-2027, con la presencia del rector José Miguel García, y del consejero de Industria, Universidades, Empleo y Comercio, Juan Carlos Suárez-Quiñones. Al acto asistieron, además del equipo rectoral, autoridades académicas y políticas.

La ceremonia comenzó con la intervención del secretario general, Julio Agustín Pérez Gil, que leyó la memoria del curso pasado. A continuación, Marta Navazo Ruiz, del Área de Prehistoria, impartió la lección inaugural que llevó el título de ‘El coleccionista coleccionado y otras historias neandertales’.

El acto incluyó también la entrega de los diplomas de premios extraordinarios de Fin de Estudios del curso 2024-2025 a 64 estudiantes de 53 titulaciones y la imposición de las 44 medallas de plata de Alfonso VIII a los miembros del Personal Docente e Investigador y del Personal Técnico de Gestión y de Administración y Servicios que han alcanzado 25 años de trabajo en la UBU, y 21 de oro a quienes que se han jubilado en el pasado curso.