Ricardo Ordóñez /ICAL - Talleres de Stem Talent Girl en la fábrica burgalesa de Benteler
Sábado, 14 de Marzo de 2026
IA y robots para despertar vocaciones científicas
Las instalaciones de Benteler en Burgos se transformaron el pasado miércoles, al menos durante unas horas, en un auténtico laboratorio del futuro. Una treintena de alumnas de primero y segundo de la ESO, con edades comprendidas entre los 12 y los 14 años, pudieron participar en un evento muy especial, dentro de la décima edición del programa STEM Talent Girl, en el que se acercaron al mundo de la robótica y la inteligencia artificial a través de diferentes talleres y dinámicas prácticas.
“Nos parece muy importante que en el mundo de la industria haya no solo representación femenina, sino también representación de carreras STEM, porque son el futuro”, explicó la responsable de comunicación de Benteler en Castilla y León, Mabel Díaz, que destacó que, teniendo en cuenta todos los avances tecnológicos que están llegando (inteligencia artificial, digitalización...etcétera), se necesita “mucho técnico, de todo tipo”.
Experiencias como esta permiten que las más jóvenes conozcan más de cerca el mundo de la robótica y de la inteligencia artificial, y el papel clave que ya tienen en la industria. “Es importante hacer cantera de talento, porque hace falta en la industria, especialmente talento técnico”, apunta Díaz.
En este contexto, el programa STEM Talent Girl trabaja desde hace diez años fomentando las vocaciones de ciencia y tecnología en las más jóvenes. “Son las profesiones que se está viendo que, de aquí a los próximos años, van a tener más futuro”, explicó la delegada territorial de Fundación ASTI en Castilla y León, Celia Aguilar.
Este programa permite que las niñas conozcan la utilidad de estas carreras y en un futuro incluso decantarse por ellas. “Una ingeniería informática no siempre tiene que estar pegada al ordenador, también pueden desarrollar aplicaciones que puedan ayudar”, continuó Aguilar, que recuerda que otro de los objetivos del programa es mostrar a las niñas referentes femeninos en el mundo STEM. “Hoy en Benteler vemos a un montón de mujeres que sirven de referente para estas niñas”, destacó, haciendo referencia a todas aquellas profesionales que trabajan en Benteler y cuya labor o formación está directamente relacionada con la ciencia y la tecnología.
Algunos de estos perfiles estuvieron presentes durante la jornada, como es el caso de Raquel Sendino Pérez, SHE Manager de Benteler. Ella fue la encargada de presentar la empresa a las niñas, y qué significa para Benteler un programa de este estilo.
“El papel de la mujer en el mundo del automóvil es importante, porque estamos aquí y ocupamos cargos de dirección, pero estamos esperando a que vengan más”, indicó, a la vez que señaló que dentro de este sector, Benteler es una empresa “muy concienciada” con este tema, y todas las mentoras que participan en el proyecto lo hacen con muchísima ilusión, queriendo aportar su granito de arena y dando a conocer a las jóvenes toda la información que conocen.
Se sumó a sus palabras Mireia Medina, de FANUC, que también participó en esta educativa experiencia, llevando hasta el lugar dos robots con los que las niñas pudieron jugar y aprender a programar tareas y secuencias básicas. “Estos programas son superpositivos, porque pueden ver lo que hay fuera, en el mundo laboral”, señaló Medina. Aunque en el colegio les pueden explicar en qué consisten estos robots y sus aplicaciones, no es lo mismo que tenerlo cara a cara. “Pueden estar en contacto directo con gente de la empresa, con fabricantes de robótica y pueden ver qué hay fuera”, añade. Esto es muy positivo para ellas de cara al futuro, cuando tengan que decantarse por uno u otro camino profesional.
Retar a un robot
Durante la jornada, las treinta alumnas pudieron acercarse de forma práctica al mundo de la robótica y la inteligencia artificial, por medio de diferentes talleres. En grupos de diez, pudieron participar en diferentes actividades prácticas y dinámicas lúdicas. Uno de estos talleres estaba compuesto por robots que había llevado FANUC, referente internacional en robótica y automatización industrial.
Tal y como explicó Mireia Medina, se trataba de dos robots colaborativos, de la serie CRX. Uno de ellos, estaba diseñado para jugar al tres en raya, contra el que compitieron muchas de las alumnas; mientra que el segundo robot estaba pensado para que las jóvenes hiciesen un programa sencillo que tenían que programar en la tablet y después comprobar qué movimientos hacía el robot basándose en esas indicaciones. “Queríamos que testasen y toquen, no solo que escuchen, sino que también entiendan cómo es el proceso de decirle a un robot lo que tiene que hacer”, indicaron desde FANUC.
También estuvo presente ABB en esta jornada, y con una actividad que permitió a las alumnas programar los movimientos de un robot colaborativo de ABB. Tal y como explicó Julio Castellano, la idea era que las niñas vieran la diferencia entre programar un robot de esas características a mano, que puede llevar horas o incluso días, sin embargo, con “un par de clics” y empleando la inteligencia artificial, se puede “optimizar la forma de programar robots”.
El tercer taller estaba mucho más enfocado en la inteligencia artificial, y se convirtió en uno de los favoritos de algunas de las niñas. Utilizando una aplicación desarrollada por Benteler y diseñada para mejorar sus procesos industriales y facilitar el trabajo diario del equipo, las niñas pudieron hablar y mantener una conversación con esta IA para crear un videojuego.
“Sin tener ni idea de programación, con un lenguaje natural, como si hablaran con una persona. El usuario puede describir qué quiere obtener y la propia inteligencia lo genera. Luego lo puedes cargar, utilizar y ejecutar una pequeña muestra de cómo puede quedar el videojuego”, explicó Carlos Estébanez, uno de los encargados de poner en marcha esta aplicación.
La actividad fue muy enriquecedora para todas las asistentes, y de hecho, era visible el interés que despertaban en ellas las diferentes actividades. Una de ellas, Alba García del Colegio Blanca de Castilla, explicó que llevaba asistiendo a este programa desde el año anterior y estaba siendo una experiencia muy gratificante para ella. “Hemos ido a un montón de talleres, hemos descubierto un montón de cosas y hemos conocido a mogollón de personas que nos han hablado de su carrera, sus experiencias y creo que es algo increíble”.
Aunque Alaba reconoce que se siente un poco más de letras que de ciencias, tampoco descarta, en un futuro, decantarse por la rama de ciencias, y de hecho, explica que su hermana mayor también era más de letras y tras asistir a estos talleres se decantó por las ciencias. De las actividades que realizaron en Benteler, la que más le llamó la atención fue la que estaba más enfocada en la programación de los robots, y deseó que en los colegios se enseñasen más cosas de este estilo.
La jornada en Benteler fue una experiencia única para las alumnas, que pudieron acercarse de forma práctica al mundo de la robótica y la inteligencia artificial, así como descubrir nuevas posibilidades profesionales y despertar su interés por disciplinas científicas y tecnológicas, cada vez más presentes en la industria.



