Leticia Pérez /ICAL - De izquierda a derecha, María Chaparro, alumna de 2ª de la ESO, y Elsa Andina, de 3º de la ESO, premiadas en las Olimpiadas Matemáticas y de Ciencia, representando a Castilla y León; y Consuelo Merchán, responsable de de Física y Química en el IESO de Arroyo de la Encomienda
VALLADOLID - EDUCACIÓN
Domingo, 5 de Julio de 2026

El futuro STEM se escribe con M de María

Juan López - Una estudiante de segundo de ESO del Instituto de Arroyo (Valladolid) gana el Premio Nacional al Mejor Monólogo Científico con una presentación sobre la toxoplasmosis

“Yo fui a Madrid a hacer monólogo científico con una chancla en el bolsillo y con un rollo de papel higiénico. He hice comparaciones con decisiones impulsivas. Por ejemplo, un ratón sano tiene un miedo instintivo a los gatos desde que nacen, como yo a mi madre cuando saca la chancla, ya sabéis. Porque hoy no vengo a hablaros del monstruo gigante, vengo a hablaros de algo mucho más alarmante, pero tranquilos, que no es la extinción del papel higiénico”.

Así se desarrollaba la presentación en clave de humor de María Chaparro, estudiante de segundo de la ESO del IESO Arroyo de la Encomienda, y que tras unir la toxoplasmosis a vinculaciones con las series ‘Stranger Things’ o ‘The Walking Dead’, hablando de su madre y de los gatos, consiguió ganar el Premio Nacional al Mejor Monólogo Científico, una iniciativa celebrada en Madrid, encuadrada en la promoción de los estudios STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) entre el colectivo femenino, con el apoyo de la Fundación ASTI. En este marco, este centro cuenta también con Elsa Andino, de tercero de ESO, ganadora de la Olimpiada Matemática de Castilla y León en 2025, tercera en la Miniolimpiada Química 2026 y ha completado el ciclo de Estalmat (Estímulo del Talento Matemático), en el que ha participado este curso, pero al ser alumna aún de tercero no ha podido pasar más allá de la segunda fase.

Elsa y María; María y Elsa, recibieron la orientación e inspiración de sus profesores del instituto. En el caso de Chaparro, fue la directora del departamento de Física y Química y del laboratorio, Consuelo Merchán, quien la introdujo en el programa STEM de Ciencias. “Con su trabajo de divulgación sobre la toxoplasmosis, María ha demostrado que la ciencia también puede comunicarse con rigor, creatividad y pasión. Haber sido seleccionada entre más de 120 participantes ya era un éxito; convertirse además en la mejor divulgadora científica joven de España es un reconocimiento excepcional”, comenta Merchán.

Durante una visita al centro educativo, ambas aguardan en el laboratorio. Allí, la joven María demuestra sus conocimientos, y cuando toma confianza admite que ella quería dedicarse a la psicología. De hecho, “quería ser criminóloga, luego psicóloga” y ahora quiere estudiar Químicas. “No sé para qué, pero quiero estudiar Químicas”, sentencia. Su mentora matiza, entre risas, que “aún le queda por descubrir la biología, que es un mundo muy apasionante, y que también le va a gustar”.

Tras buscar información para realizar el monólogo sobre la rama de la Psicología, “de repente” se cruzó con unos datos sobre la toxoplasmosis, una infección causada por un parásito, que suele ser contagiada por los gatos y puede llegar a ser mortal para mujeres fetos y mujeres embarazadas. Y todo cambió.

Merchán sostiene que el monólogo estaba relatado “con chispa, con su ciencia absoluta, pero para transmitirlo a un nivel que todo el mundo pudiera entender, no solamente un científico que está especializado en el tema o un biólogo”. “Era muy comprensible por la gran parte de la sociedad, y además tenía su gracia”, comenta a Ical, porque “lo ha relacionado con situaciones muy cotidianas, en los que cortaba el rollo técnico e introducía la chancla o el papel higiénico, y sacaba la sonrisa del público”, unas 200 personas.

Toda esta carrera se inició de forma voluntaria por parte de la alumna. Dentro del programa Stem Talent Girl se les ofrecía unas sesiones y unas reuniones con mujeres monologuistas, “y ella quiso concursar, elaboró el monólogo y se lo preparó”. “Es una oportunidad que tienen todas las chicas que participan del programa, pero que no todo el mundo se atreve”, confiesa Merchán.

Chica divertida

María responde a la necesaria pregunta ¿De dónde te viene el interés por el estudio? “A ver, a mí no me gusta estudiar, a mí me gusta prepararme el año para ahora, que llega junio y se juntan todas las fiestas, poder salir y estar libre. Así me organizo y tengo un buen verano”, recalca entre risas, delante de sus profesoras matizan que para ella es un “verano merecido”.

Lo dicen mientras la miran con cara de satisfacción, porque para un docente es motivo de orgullo que un alumno llegue a estas cotas. “Yo cuando leí por primera vez su monólogo, no lo toqué, no he corregido nada, porque me pareció bueno desde el principio”, ensalza Merchán, quien sostiene que ensayaron distintas situaciones en las que expuso a María a “estrés, frente a todo el alumnado de 2º de la ESO, así de golpe, y frente a la mayoría de los profesores”. “Ha experimentando situaciones, no de confort precisamente”, aclaró. También, desde el profesorado de Lengua Castellana se le dieron algunas pautas para comunicar con el lenguaje físico y oral, “y lo absorbe rápido y bien, y pelea y pelea”. “Viene de casa muy entrenada y tiene mucho amor propio”, destaca.

Su hobby principal es el ajedrez. “Me encanta. He echado muchas horas a estudiarlo. Casi más que a los exámenes de Consuelo”, ironiza. La docente responde que es un deporte “que te abre la mente, así que muy bien”. María añade que “no solo es jugar, sino un análisis, estudiar muchas aperturas, los planes para el medio juego y estrategias para los finales, porque en una partida tienes que calcular muchas variantes muy rápido”. “Yo he jugado torneos de dos minutos de tiempo para una sola partida, y no te da tiempo, y tienes que tomar muchas decisiones bajo presión, y eso te ayuda mucho luego en la vida. Yo cuando juego una jugada, tengo que saber las 20 jugadas siguientes, todas las variantes posibles”, apunta.

Hace unos días la tocó hacer en clase una argumentación sobre si el ajedrez “tenía que ser deporte o no, y lo hizo genial María, defendiendo que sí”, señalan las docentes. Aunque sus profesores esgrimen que “si le tocara en un concurso defender lo contrario, lo haría, y con argumentos, porque sabe ponerse en cualquier situación”. También la correspondió defender si tendría que haber religión en los institutos o no. “Yo estaba en contra. Y lo defendí todo lo que pude”, sostuvo.

Proyecto con el INICE

Merchán avanza que el centro ya trabaja en un proyecto, de manera transversal, que continúa el año que viene, con la colaboración del Instituto de Ciencias y Ecología (INICE), que tiene su sede en Salamanca. Se trata de una iniciativa para “divulgar, en unas jornadas de jóvenes divulgadores”, que se celebrarán en octubre sobre ciencia, sostenibilidad y deporte. Por ello, los estudiantes han tomado tejidos. A María le ha tocado la licra y el poliéster técnico, para lo que se ha elaborado un estudio, una investigación de composición y fotos con el microscopio digital, “para ver qué se puede apreciar a simple vista, y luego hemos buscado la sostenibilidad”. En concreto, el poliéster ya lo están reciclando grandes firmas como Zara y Nike.

También desarrollan los alumnos otro proyecto sobre “tejidos del futuro”, con la recuperación de bolsas de plástico para “darles nueva vida”. “Hemos hecho unos forros para libros a través de termofusión, con una plancha y papel de horno”, comenta Merchán, quien sostiene que si finalmente seleccionan esta idea, el centro podría participar en Expociencias, una feria que se suele celebrar en alguna ciudad de Centroeuropa.

“Uno de los objetivos que debe tener la sociedad es intentar parecernos en eso al norte de Europa, que tienen una educación desde el principio mucho más hacia ese tipo de proyectos. Esto es tiempo y dinero, además de trabajo”, comenta la docente, quien plantea dudas sobre el creciente interés de los alumnos por este tipo de materias con los Programas STEM. “Las chicas lo aprovechan muy bien, pierden muchos miedos y se ofrecen muchísimas oportunidades, pero en ingenierías sigue habiendo porcentajes muy altos de chicos y no de chicas. Quizás en Secundaria y Bachillerato, porque las notas son muy determinantes, pero la tendencia de ellas a las ciencias de la salud sigue siendo muy alta. Es algo muy enraizado en la sociedad”, comenta.

Otro de los proyectos que lleva a cabo Merchán con sus alumnos es sobre las energías renovables y la transición energética. “Tenemos una cita imaginaria para cuando ellos tengan 38 años, en 2050, cuando habrá que revisar todo este sector: si se han conseguido los planes y el punto en el que se encuentra la sociedad a nivel energético. Como yo ya tendré muchos años y estaré un poco tocada, lo dejo en sus manos todo”, sonríe.

Al hablar de lo “enriquecedor” que para el profesorado es contar con alumnos como María o Elsa, Merchán entiende que ello supone también “un efecto llamada” hacia otros chavales que “también tienen un perfil alto, pero prefieren mantenerse en la normalidad absoluta, bien por pereza, bien porque no quieren destacar”. “María es una niña humilde, no va de sobrada, como podría pensar cualquier otro que está en su situación. Además, a nivel social está muy bien asentada, relacionada, querida en el grupo”, apunta la docente, quien apela a la seguridad que plasma la alumna, que “llama la atención”, por lo que la piden que “no se esconda”, aunque “tiene que estar preparada para si en algún momento alguien, por envidia, la interpone alguna pequeña piedrita en el camino”. “Yo seguiré a lo mío”, resume ella.