BURGOS - EDUCACIÓN
Lunes, 20 de Julio de 2020

Un estudio de al Universidad Isabel I vincula la ciberviolencia con la violencia de género entre adolescentes

ICAL - Los jóvenes consideran que algunas acciones violentas como insultos o empujones se minimizan, y afirman que son comportamiento que deberían erradicarse

La ciberviolencia se estudiará como un elemento más en la violencia de género entre adolescentes, gracias a un estudio elaborado por la directora del grado en psicología de la Universidad Isabel I, María Penado-Abilleira; y la investigadora de la Universidad de Vigo, María Luisa Rodicio-García. El trabajo se centra en la investigación de una nueva herramienta que evalúe la escala de violencia de género entre los jóvenes, la Development and Validation o fan Adolescent Gener-Bassed Violence Scale (ESVIGA).

Según informó la institución académica a través de un comunicado, la muestra de referencia del estudio está compuesta por 701 estudiantes (323 niños, un 46,1 por ciento y 376 niñas, el 53.6 por ciento) de edades comprendidas entre los 13 y los 18 años en la provincia de Pontevedra. 

El 79,9 por ciento de los alumnos de las escuelas de educación secundaria en Pontevedra corresponde a escuelas públicas, un 7,1 por ciento a centros privados y el 13 por ciento restante a escuelas charter (o escuelas autónomas fuera del sistema). Casi un 30 por ciento de los alumnos estudiados tenía 13 años, y un 50 por ciento estaban en edades comprendidas entre los 15 y los 16 años. 

Los resultados del estudio

Los resultados del estudio demuestran que esta nueva escala de medición no solo es concisa y útil, sino que también “se adapta a la realidad actual de los adolescentes” El estudio se estructura en cinco tipos diferentes de violencia: verbal, física, psicológica, sexual y el nuevo parámetro, ciberviolencia.

El análisis se ha realizado especialmente estudiando el comportamiento en las relaciones de pareja adolescente. “Hoy en día, hablar de ciberviolencia es fundamental porque gran parte de las relaciones entre los más jóvenes se fraguan a través de las redes sociales”, destacan.

La idealización del amor romántico

La principal dificultad para estudiar este tipo de comportamiento entre los jóvenes se centra en la ausencia de una definición común del término ‘violencia de género’. A esto se suma la falta de escalas para recopilar y evaluar las especificaciones que tiene el noviazgo en esta etapa de la vida, donde no hay dependencia económica, convivencia familiar o hijos en común. 

“La violencia suele permanecer oculta debido a la idealización de los comportamientos violentos por parte de los adolescentes y los jóvenes, basados en el amor romántico”, explican. En algunos casos, los adolescentes se confunden y justifican o aceptan comportamientos violentos como los celos o el control excesivo como parte de la relación.

La profesora de la Universidad Isabel I, Maria Penado, señaló de este estudio que uno de los principales problemas que han visto en la investigación es la “minimización de la problemática de la violencia de género”. Al respecto explica que “hay comportamientos como dar un empujón o insultar a su pareja a los que los adolescentes quitan importancia y justifican como si se tratara de una broma”.  Penado destacó también que existe una gran incidencia en estos comportamientos que los alumnos no consideran como violencia de género: “comprobar el móvil, un empujón, un insulto, censurar la ropa que te pones… son comportamientos que resultan violentos ante los que hay que intervenir”, explicó la responsable del Grado de Psicología de la Universidad Isabel I.

Las chicas también son violentas

Otra de las conclusiones más llamativas de este estudio es que han comprobado que ya no existe un patrón unidireccional de violencia de género. “Hay determinadas formas de violencia que son, incluso, más frecuentes entre las chicas y son ellas quienes ejercen esta actitud violenta con ellos”, matizó la profesora universitaria. 

A su juicio, es prioritario que las autoridades tomen cartas en el asunto y comiencen a realizar programas de concienciación y educación en las aulas con el fin de evitar que el uso de la violencia se normalice en las relaciones. “Los chavales hoy en día quedan para pegarse en el recreo; usan la violencia como algo normalizado. Hay que ponerle freno a este tipo de comportamientos”, concluyó Penado.