ICAL - Entorno de Las Médulas
Domingo, 29 de Marzo de 2026
Un estudio de un investigador de la ULE recupera la mirada de Plinio el Viejo sobre Las Médulas (León)
Un estudio del investigador Javier Fernández Lozano recupera la mirada del escritor romano Plinio el Viejo sobre el paraje berciano de Las Médulas (León) declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesaco y muestra cómo hace casi 2.000 años ya se reflexionaba sobre los efectos éticos y ambientales de la extracción de oro.
La investigación publicada en la revista académica ‘Humanities & Social Sciences Communication’s combina historia, geología y ética para explorar cómo la minería romana transformó el entorno de Las Médulas y otros paisajes mineros.
El trabajo de Fernández Lozano refleja que en la época del naturalista y escritor romano del siglo I ya se intepretaba la relación entre humanos, recursos y medio ambiente y el oro no era solo un metal, sino símbolo de ambición, riesgo y consecuencias éticas.
El profesor de la Escuela de Ingeniería de Minas, junto al investigador Enrique Ferrari de la Universidad Internacional de La Rioja, reinterpreta el libro 33 de la Historia Natural, conocido como Tratado de los Metales, un texto que forma parte de la gran enciclopedia de Plinio y que fue clave en la cultura occidental hasta el siglo XVII.
Su análisis no se centra únicamente en lo que Plinio describe sobre la minería sino en cómo construye su relato dotando a la naturaleza de presencia activa y casi dramática y mostrando que los episodios de destrucción no son hechos aislados sino parte de un diálogo entre la ambición humana y la respuesta del entorno.
“Plinio no presenta la naturaleza como un telón de fondo pasivo o una víctima silenciosa, sino como una fuerza sensible capaz de reaccionar ante la extracción del oro. La mina cobra vida en su relato y permite comprender que incluso hace dos mil años se reconocían los efectos éticos y ambientales de la explotación de los recursos”, señala Fernández.
El estudio analiza cómo las referencias literarias de Plinio se relacionan con evidencias materiales que aún hoy se observan en el terreno, como canales, acumulaciones de sedimentos, movimientos de tierra o prácticas metalúrgicas. De este modo, el texto deja de ser solo una fuente literaria y se convierte en una ventana a la dimensión ecológica de la minería romana.
Además, la investigación destaca la dimensión simbólica de la extracción, unas labores que para los romanos tenían connotaciones morales y religiosas, asociadas incluso a regiones infernales. Así, el oro aparece como metáfora de deseo, codicia y poder, y las Médulas se transforman en un espacio para reflexionar sobre la relación entre humanidad, naturaleza y recursos, un debate sorprendentemente vigente hoy en día.
Según Fernández, este estudio invita a mirar Las Médulas no solo como un legado arqueológico o paisaje espectacular, sino como un lugar desde el que repensar la relación entre la humanidad y su entorno, demostrando que la reflexión crítica sobre la explotación de los recursos naturales ya estaba presente en la antigüedad
“Estamos en un espacio que conserva la huella de una de las mayores transformaciones ambientales de nuestra historia y donde, bajo la apariencia tranquila del entorno, permanece la memoria de la lucha del ser humano por extraer uno de sus bienes más codiciados, el oro”, apunta.



