SALAMANCA - EDUCACIÓN
Jueves, 8 de Octubre de 2026

Dos alumnas de la Usal, galardonadas por la ONU en el Concurso de Traducción San Jerónimo

ICAL - Melibea Riaño Pailos se alza con el primer premio e Irene Gómez Fernández se hace con el accésit en la décimo séptima edición del certamen que convoca Naciones Unidas

Dos alumnas de la Universidad de Salamanca fueron galardonadas en la décimo séptima edición del Concurso de Traducción San Jerónimo, un certamen organizado anualmente por las Naciones Unidas y dirigido a estudiantes con un especial interés por la traducción. La ganadora del primer premio, Melibea Riaño Pailos, terminó el doble grado de Traducción e Interpretación y Derecho el curso pasado, mientras que Irene Gómez Fernández, que obtuvo una mención honorífica, está matriculada en cuarto curso del grado de Traducción e Interpretación.

La ceremonia de entrega de premios tuvo lugar el miércoles 30 de septiembre, una fecha especialmente significativa ya que se conmemora el Día Internacional de la Traducción. El concurso toma su nombre de San Jerónimo, patrón de los traductores y figura fundamental en la historia de esta disciplina.

En la edición de 2026, el objetivo era traducir uno de los dos textos propuestos (uno en inglés y otro en francés) a alguna de las seis lenguas oficiales de la institución, es decir, el inglés, el francés, el español, el chino, el ruso y el árabe. La convocatoria de este año recibió un total de 105 textos procedentes de 23 universidades del mundo, entre ellas, la Universidad de Salamanca, que presentó 17. Las dos alumnas de la USAL se alzaron con los dos galardones de traducción al español.

Para la ganadora de la presente edición del concurso, Melibea Riaño Pailos, recibir un reconocimiento así supone “el broche perfecto a una etapa muy importante”. Asimismo, recalcó la importancia de involucrarse en actividades organizadas por la Universidad: “Creo que, especialmente durante los últimos años de la carrera, es importante salir un poco de lo estrictamente académico y aprovechar estas experiencias para ir completando tu perfil y descubriendo qué ámbitos profesionales pueden encajar contigo de cara al futuro”.

Por otro lado, Irene Gómez Fernández recibió una mención honorífica en esta misma edición. La alumna destacó el papel que desempeña la Facultad: “No solo te prepara para aprobar unos exámenes, sino que también puede darte las herramientas y la confianza necesarias para enfrentarte a retos fuera del aula”. 

Éxito de la Usal

El éxito de la Universidad de Salamanca en este certamen se remonta también a ediciones anteriores. En 2019, Julia Pozuelo Menéndez recibió el mismo premio. La entonces alumna de la Facultad de Traducción y Documentación recordó que se dedicó al texto “como una práctica más, con paciencia y cariño, intentando hacer justicia al texto original y, sobre todo, disfrutando del proceso”. 

Este concurso no tuvo únicamente beneficios a nivel académico, sino que para ella también significó una oferta de trabajo: “Me llegó un mensaje del entonces jefe de sección de traducción al español en ONU Ginebra. Casi me caigo de la silla cuando vi quién era y qué me ofrecía”.

La participación de estudiantes de la Universidad de Salamanca no se limitó al envío de traducciones para el concurso. Otra antigua alumna de la Facultad de Traducción y Documentación, Isabel Cocho Izquierdo, tuvo la oportunidad de prestar servicios de interpretación voluntarios durante la ceremonia en la sección de español, junto con compañeras de distintas instituciones.

Está previsto que la siguiente edición del Concurso San Jerónimo de Traducción tenga lugar en 2027 y esté abierta a la participación de todo el alumnado de la Usal, no solamente de las personas que estudian Traducción e Interpretación. Al alumnado interesado se le recomienda trabajar las aptitudes traductoras; las experiencias de las anteriores ganadoras enfatizan la necesidad de prestar especial atención al estilo y al tono del texto original. 

En palabras de la actual ganadora, “una de las mayores dificultades, y también uno de los mayores logros, es conseguir que el lector se olvide de que está leyendo una traducción. “Al final, la magia está un poco en conseguir que el texto parezca que siempre estuvo escrito en esa lengua”, concluyó.