VALLADOLID - EDUCACIÓN
Miércoles, 10 de Abril de 2019

CSIF denuncia que los profesores se enfrentan a diario a violencia, insultos, amenazas o problemas graves de disciplina en el aula

ICAL - Un profesor de la Comunidad pide ayuda al servicio de atención psicológica del sindicato porque sus alumnos "se levantan sin pedir permiso, hablan todo el tiempo, se burlan y no le hacen caso

Los docentes españoles se enfrentan a diario a situaciones de violencia, insultos, amenazas o problemas graves de disciplina en el aula, tal y como constata la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) a través de su servicio CSIF Ayuda Profes, por el que presta apoyo especializado a los profesionales que sufren este tipo de situaciones.

Tras dieciséis meses desde su lanzamiento (el equivalente a 233 días lectivos), un total de 1.130 docentes se han puesto en contacto con el servicio, de los cuales, 630 han precisado de atención profesional de los equipos de atención psicológica, pedagógica o jurídico del sindicato. Un profesor de Castilla y León, por ejemplo, solicitó ayuda psicológica, herramientas y recursos para afrontar problemas de convivencia en el aula.

En este sentido, denunció que "los alumnos se levantan sin pedir permiso, hablan todo el tiempo, cuando les recrimino su actitud se burlan y no me hacen caso". Desde el servicio, se dieron una serie de pautas para mejorar la motivación del alumnado, la organización del aula y el control de la disciplina.

La organización explicó, en un comunicado de prensa, que de los 630 profesores que han precisado de atención profesional, el 64 por ciento tienen que ver con problemas de violencia hacia el profesorado y problemas graves de disciplina. Dicho de otra manera, CSIF recibe dos consultas diarias por este tipo de situaciones, la mayoría de ellas (62 por ciento) por parte de mujeres. Este dato no solo se debe a la mayor presencia de mujeres en este sector, sino también a su mayor vulnerabilidad ante este tipo de conductas.

Según los datos recabados, un 31 por ciento de los casos se dan en Educación Infantil y Primaria (un dato preocupante teniendo en cuenta las edades tempranas en las que se producen este tipo de situaciones); un 57 por ciento en Educación Secundaria; y el 12 por ciento restante en la Universidad.

El 28 por ciento de las consultas se refirieron a agresiones a profesorado por parte del alumnado. Maltrato verbal, insultos, vejaciones, burlas, respuestas airadas cuando los docentes les recriminan actitudes disruptivas, amenazas y agresiones físicas.

Asimismo, el once por ciento tuvo que ver con agresiones de familiares de alumnos al profesorado. CSIF también detectó casos de amenazas, insultos y agresiones a los docentes por parte de las familias. Destacamos asimismo situaciones de insultos, menosprecios o difamaciones a través de grupos de WhatsApp y otras redes sociales, donde se pone en entredicho su profesionalidad y honorabilidad, haciendo correr falsos rumores o comentarios sesgados sobre su labor profesional.

Un 25 por ciento tuvo que ver con problemas graves de disciplina en las aulas. En este apartado se incluyen los problemas de disciplina y actitudes que provocan la interrupción brusca de la clase, de baja y media intensidad, pero que se repiten de forma reiterada y constante. Se trata de alumnos que se niegan a trabajar, no traen los materiales didácticos, se levantan sin permiso, distraen a sus compañeros, no paran de hablar aunque se les recrimine por ello, dan pequeños golpes o collejas a sus compañeros, les esconden el material, etcétera. En este sentido, constatamos una falta de motivación importante por parte de algunos alumnos y una falta de respuesta de sus familias cuando se trata de buscar su apoyo para corregir estas actitudes.

Por último, un diez por ciento de consultas versó sobre posibles casos de Bullying. CSIF alerta sobre las consultas recibidas por posibles casos de acoso escolar grave. En este sentido, percibimos una necesidad de formación específica a los docentes para identificar de manera adecuada este tipo de situaciones. La administración en muchos casos deja solos a los docentes, sin facilitarles el apoyo necesario, mientras que la mayoría de las Comunidades Autónomas aún no han desarrollado protocolos específicos.

Cabe recordar que otra encuesta previa a la puesta en marcha de este servicio reveló que el 90 por ciento del personal encuestado (sobre un total de 2.000 cuestionarios en todas las Comunidades Autónomas) reconocía convivir con situaciones de violencia en los centros.

Las situaciones de violencias más habituales se que describían son peleas, insultos y vejaciones entre compañeros y compañeras, vandalismo y destrozo del material escolar, violencia psicológica, episodios y conflictos con un componente racista y enfrentamientos a través de redes sociales, como WhatsApp.

Por todo ello, CSIF Educación reivindica al Ministerio de Educación y a las Comunidades Autónomas medidas para atajar y erradicar estos problemas. En este sentido, reclaman una carta de derechos y obligaciones de los alumno; y la convocatoria del Observatorio de la Convivencia con datos precisos, que lleva años sin ser convocado.

Asimismo, reclaman una asesoría jurídica y psicológica gratuita por parte de las administraciones educativas; y planes específicos de formación para el profesorado. Junto a esto, piden el desarrollo pleno de la figura del profesorado como autoridad dentro de su labor docente; y el reconocimiento de enfermedades relacionadas con el trabajo, como la ansiedad y la depresión.

 

Otras demandas pasan por la aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales; y la puesta en marcha de protocolos de actuación y prevención de la violencia en los centros docentes.

"Tras 24 años desde la aprobación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el nivel de aplicación en los centros docentes es cero. La salud laboral de los docentes está desprotegida y sus riesgos sin controlar", sentencian.