VALLADOLID - EDUCACIÓN
Miércoles, 20 de Marzo de 2019

Castilla y León pilota en Primaria un modelo para mejorar los resultados en matemáticas con los nuevos métodos ABN y Singapur

ICAL - La Consejería de Educación valora que el abandono escolar se sitúe por debajo del 15%, que fue el objetivo marcado por la UE en España

La Consejería de Educación desarrolla un pilotaje en algunos centros de Primaria de Castilla y León para mejorar los resultados de los alumnos en matemáticos con la implantación de los nuevos métodos de enseñanza ABN y Singapur. En función de los rendimientos obtenidos en estos colegios, la administración educativa decidirá la implantación de las mejores metodologías para la enseñanza de las matemáticas en el conjunto de las aulas de la Comunidad. Además, se analiza la relación entre las emociones y las matemáticas porque influye en el aprendizaje y , por tanto, en los resultados escolares.

La directora general de Innovación y Equidad Educativa, María del Pilar González, reconoció que los resultados de Pisa en matemáticas son buenos, lo que se traduce en que los alumnos de la región estén entre los mejores de España y Europa. En todo caso, aseguró que el objetivo de la Junta es “mejorar” para obtener unos resultados “extraordinarios”, en colaboración con la Universidad de Valladolid (UVa).

González consideró necesario analizar las metodologías innovadoras en la enseñanza de las matemáticas como ABN (Método del Algoritmo Basado en Números) y Singapur que están “muy en boga”. De ahí que una serie de centros de Primaria analicen si los resultados mejoran con estos nuevos programas. “Si estas metodologías funcionan, el profesorado deberá implantarlas para que los alumnos aprendan más y mejor las matemáticas y facilitar que, cada vez, sea una materia que guste a los estudiantes”, precisó. Eso, explicó, obligará a combinar la metodología tradicional (exposición, clase magistral por parte del profesor y la realización de ejercicios) con otras formas de enseñar las matemáticas.

Se trata de una medida que se desarrolla en el marco del Plan Global de Mejora de Resultados Escolares de Castilla y León que incluye, a su vez, programas de atención a la diversidad, éxito educativos y otras medidas como la mejora de los indicadores de promoción, titulación, repetición, tasas de idoneidad y de titulación en Bachillerato con el objetivo último de adaptarse a las necesidades de cada centro y alumno. Un plan que fue analizado hoy en una jornada en las Cortes.

El director general de Política Educativa, Ángel Miguel Vega, afirmó que el plan tiene una trayectoria importante después de evolucionar desde que la Comunidad se hiciera con las competencias en materia de educación. “Hemos ido incorporando nuevas metodologías y avanzando conceptualmente”, declaró. En ese sentido, precisó que, en la actualidad, ya no se habla de notas y calificaciones sino de la educación por competencias.

Vega explicó, según declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que cada centro educativo de la Comunidad cuenta antes del mes de diciembre de cada curso los resultados obtenidos en el curso anterior. Es decir, una foto fija que permite una comparación de ese colegio o instituto con años pasados pero también con la media provincia y regional. No en vano, subrayó la importancia de “automejorarse” y “autosuperarse” en relación a sí mismo. “A partir de ahí, el claustro de profesores de cada centro hace su plan de mejora que luego se eleva al provincial y al global, sin olvidar la coordinación con las direcciones provinciales y las direcciones generales de la Consejería”, añadió.

El responsable de Política Educativo recordó que Castilla y León tiene una trayectoria “favorable” en datos de titulación. No en vano, señaló que la Comunidad obtuvo el curso pasado el cuarto o quinto puesto a nivel nacional en relación al primer título que entrega el sistema, en Cuarto de la ESO. Pese a ello, subrayó la importancia de la bolsa de entre el 13 y el 15 por ciento de los alumnos que no obtiene esa titulación. “Nos preocupan más los que están por debajo y el alumno vulnerable que mejorar el resto”, sentenció.

Fue entonces cuando mencionó la vinculación entre calidad y equidad. “Deben ir de la mano para que haya una mejora real”, declaró. También abogó por no establecer comparaciones entre centros, ya que cada uno tiene su contexto y sus recursos.

En cuanto al abandono escolar, valoró los últimos datos facilitados por el Ministerio de Educación, relativos al curso pasado, en que la tasa de Castilla y León se situó en el 13,9 por ciento. Un porcentaje que, señaló, está por debajo del 15 por ciento que fue el estándar fijado por la Estrategia Europea 2020 modelado por España al estar muy lejos del 10 por ciento acordado para el conjunto de los países de la Unión Europea.

Descenso de los repetidores

La tasa del alumno repetidor también ha bajado en los últimos cursos. Frente al 9,1 por ciento existente en Cuarto de la ESO en el curso 2012-2013 se ha pasado al 6,6 por ciento en 2016-2017. Lo mismo ocurre con el resto de cursos como Primero (del 14,1 al 9,6 por ciento), Segundo (del 9,9 al 7,4 por ciento) y Tercero (del 12,4 al 10,2 por ciento).

Ángel Miguel Vega reconoció que “cuanto más exigente es un sistema, más repetición hay”. En ese sentido, señaló que la Consejería siempre ha dicho que la repetición se utilizaba como una herramienta pedagógica, sin olvidar que es un “fracaso” del sistema, tanto por que supone un desembolso económico añadido y porque comporta problemas organizativos que, por ejemplo, impide conocer los grupos a formar hasta septiembre.

“La repetición es una preocupación y una prioridad”, sentenció. De ahí que se felicitara por el descenso generalizado de las tasas, sobre todo en algunas etapas educativas donde Castilla y León estaba por encima del conjunto de España .

También se refirió al cambio de criterios puesto que, antes, la repetición de un curso se producía con dos asignaturas suspendidas. En cambio, ahora, se habla de competencias y el siguiente paso será fijar el momento de la adquisición de esos conocimientos. El director general se preguntó si existe un “estándar” para todos o para cada alumno, en función de su progreso. “Es un debate muy interesante en relación a la titulación para ver si la adaptación curricular de un alumno debe ser con el grupo normal o si el alumno será evaluado conforme a la adaptación curricular para tener acceso a la titulación que da el sistema”, concluyó.